martes, 5 de noviembre de 2013

Se cancela Dimensiones Malditas, la serie animada

Me molesta mucho tener que dar esta noticia, ya que es por causas totalmente ajenas a mí. Resulta que cuando conseguí subir el vídeo, superando los cientos de problemas que me está causando mi ordenador últimamente, Youtube decidió censurarla por utilizar soundtracks que no me pertenecían (lo cual me parece ridículo, ya que me lo descargué precisamente de un vídeo de Youtube) pero ya tengo dos advertencias por subir datos que no me pertenecían, y paso de buscarme problemas.
La verdad es que estoy muy harto de Youtube, cada vez están más pesados censurando vídeos y destrozando cosas que antes estaban bien. Así que he decidido pasar.
Tal vez algún día, después de acabar esta temporada, me decida a volver a probar subiendo los vídeos en Dailymotion, pero por ahora voy a pasar.
De todas formas, os dejo el primer capítulo para que podáis verlo aquí.

lunes, 28 de octubre de 2013

Dimensiones Malditas. Capítulo 23

Capítulo 23: Barrera

 En el castillo de Maléfica, los equipos Giroro y Tamama miraban fijamente a un malvado enemigo. El terrible Naraku mostraba su despreciable sonrisa mientras observaba al grupo que le había "acorralado". Aquella expresión de tranquilidad por parte del demonio, hacía que el equipo sintiera una desagradable mezcla de furia y temor.
-Inuyasha: Maldito Naraku ¡¿Qué es lo que pretendías hacer aquí?
 -Naraku: Sólo quería quedarme para ser testigo de tu patética muerte Inuyasha. Pensé que Maléfica sería capaz de derrotarte, pero me equivoqué, ahora me limito a marcharme, eso es todo.
-Kakashi: No es cierto. Tiene que haber algo más... Creaste un dragón ilusorio de un nivel bastante básico. No podían matarlo, pero él tampoco podría haber hecho nada. Lo lógico sería pensar que los usaste como distracción para escapar, pero elegiste quedarte hasta que te descubrieron ¿Cuál es tu verdadero objetivo?
 -Naraku: Me sorprendes, Inuyasha. Has sabido elegir  muy bien a tus compañeros. Seguro que teniendo un nuevo equipo tan poderoso, ya te habrás olvidado de Miroku y Sango.
Inuyasha y Kagome intercambiaron sus miradas sin comprender el motivo de que su enemigo mortal mencionase a Miroku y Sango.
En ese momento, Naraku les mostró algo al grupo: Kirara, la pequeña gata de Sango, herida e inconsciente por el veneno de Naraku, estaba posada en las manos del monstruo.
Acto seguido, Naraku lanzó a la pequeña Kirara a los brazos de Kagome. Sakura, al contar con el poder de los ninjas curanderos, le proporcionó primeros auxilios a la gata. Era una suerte que no hubiera sufrido ninguna herida mortal.
 Kagome se tranquilizó un poco, pero Inuyasha sentía una gran cólera.
-Inuyasha: ¡¿Qué les has hecho a Miroku y Sango, maldito bastardo?!
-Naraku: Yo nada. Ahora mismo están alojados en las mazmorras de  mi nuevo castillo, más allá de las fronteras del fin del mundo, el Inframundo. Pero tranquilo, te garantizo que no están solos. Tienen mucha compañía. Casualmente, todos vosotros tenéis a alguien esperando en ese sitio para que los rescatéis. ¡Estoy seguro de que les alegrará saber que conocéis su paradero!
Naruto y los demás comprendieron enseguida que la resurrección de Orochimaru, y las palabras de aquel demonio, no podían ser casos distintos. Era evidente que Orochimaru y Naraku eran aliados, y tenían a Sasuke.
Consumido por el odio, Naruto se lanzó contra Naraku, dispuesto a matarlo con un ataque directo. Pero no era tan fácil vencer a Naraku. Ya había empezado a notar los efectos del nuevo poder que Hades le había proporcionado.
 Convirtiendo sus brazos en extraños tentáculos, dirigió un golpe mortal hacia Naruto, atravesando su cuerpo. Todos observaron preocupados a Naruto, pensando que había muerto. Por suerte, su cuerpo desapareció de pronto en una nube de humo, pues aquel Naruto tan sólo era una copia generada con la técnica de la multiplicación de cuerpo.
 Naraku observó los efectos de esa técnica. Orochimaru ya le había advertido de los poderes de Naruto, pero era la primera vez que los veía en directo. Y supo perfectamente lo que se le avecinaba. Detrás de él, el verdadero Naruto se disponía a atacarle utilizando el rasengan. Sin embargo, Naraku no estaba preocupado. Cuando el joven ninja impactó al demonio con su técnica, fue detenido por la barrera espiritual que este tenía a su alrededor.
 La técnica rebotó en Naruto, quien fue lanzado y acabó herido en el suelo.
-Naraku: No ha estado mal, chico. Pero eres demasiado imprudente. Me temo que me ha llegado la hora de atacar.
Naruto no se lo podía creer, esa barrera era incluso más fuerte que la de Gaara, nunca podría romperla usando su fuerza normal. Durante un segundo, Kakashi pudo notar que su alumno iba a utilizar el poder de Kyubi de un momento a otro, así que calmó a Naruto utilizando un nuevo sello que le había dado Jiraya, el cual detenía el chackra de Naruto durante 1 minuto.
 Naraku no perdió el tiempo y se preparó para atacar, lanzando una flecha en la dirección de Taron, Helena y Mulán. Entonces, aparecieron Neji y Shikamaru para ayudar a sus compañeros. Neji utilizó un poder especial transmitido en la familia Hyuga, el giro celestial
 Con esa técnica, Neji pudo formar otra barrera que destruyó la flecha. Pero había algo más, algo que su ojo blanco le permitía ver: aquella flecha, estaba cargada con un extraño veneno.
 El muchacho advirtió enseguida a los demás. Aquel veneno era muy peligroso.
-Naraku: No entiendo que te sorprendas. Yo soy un cúmulo de aura maligna. El veneno fluye por todo mi cuerpo como si fuera mi sangre.
Con estas palabras, empezó a lanzar una flecha envenenada tras otra. El plan original de atacar a Naraku no podía realizarse mientras estaban tan ocupados parando las flechas para sobrevivir.
 Ueki estaba muy mal herido y cansado por la batalla contra Orochimaru, pero aún así, intentó ayudar. Desgraciadamente, no tardó mucho en caer agotado al suelo, a merced de una flecha que iba directamente hacie él. Mulán vio que la flecha iba a matarle enseguida, y era la única que estaba lo bastante próxima a Ueki como para ayudar. Rápidamente se abalanzó contra él y le apartó de la trayectoria de la flecha, sufriendo una herida por la flecha en el hombro. Shang miró fijamente a su esposa, pensando que el veneno acabaría con ella.
 Naraku continuaba atacando, y cada vez estaban todos más cansados como para reaccionar. Estaban perdidos.
De pronto, ocurrió algo que salvaría la vida de los héroes. Una inexplicables tormenta de arena se apoderó del castillo, deteniendo todas las flechas de Naraku.
Naruto y sus amigos supieron enseguida lo que eso significaba: Gaara, Temari y Kankuro, los 3 hermanos de la arena, aparecieron en la sala.
Esta entrada inesperada distrajo a Naraku lo suficiente para que los demás pudieran contra atacar.
Sakura atendió la herida de Mulán. Aquella flecha sólo la había rozado. Utilizando un ungüento especial, cerró por completo su herida. Lo que le preocupaba eran los efectos del veneno, aunque de momento no había mostrado ningún síntoma de envenenamiento.
 Inuyasha se preparó para atacar a Naraku. Su espada se tornó en un color rojo como la sangre. Era un poder con el cual Inuyasha podría romper incluso las barreras más poderosas.
-Naraku: Olvídalo Inuyasha. Ya has podido observar que mi poder ha aumentado, por lo que mi barrera es ahora más fuerte que nunca. ¿De verdad crees que podrás romperla?
A pesar de las palabras de su enemigo, Inuyasha no se detuvo. Una extraña luz rodeó en ese momento a Inuyasha y su espada. El medio demonio lanzó un golpe hacia la barrera, y esta se desmanteló en cuestión de segundos.
Acorralado, Naraku decidió huir. Convertido en una nube de humo tóxico se dirigió a los jardines del castillo y allí se evaporó.
Cuando los miembros de la Alianza vieron lo que había ocurrido, se pararon a pensar cuál debía ser su siguiente movimiento.
 Giroro y Tamam decideron comunicarse con Keroro para decidir lo que harían.
-Keroro: Por fin dáis señales de vida, pensé que habíais huido con el rabo entre las ancas.
-Tamama: Sargento, dinos tu posición actual.
-Keroro: Me encuentro en el castillo, mi equipo, el equipo Dororo y parte del equipo Kururu ya han salido hacia el punto de batalla.
-Giroro: ¿¡Y se puede saber por qué no nos habéis esperado?! ¡Siempre tienes que hacer lo que a ti te venga en gana!
 -Keroro: Los planes han tenido que cambiar. El rey Mickey y la reina Minnie han muerto.
Giroro y Tamama compartieron una mirada de preocupación. La situación se había complicado más de la cuenta.
Finalmente, decidieron que tenían que dirigirse inmediatamente al punto de batalla, donde la Alianza se completaría, y podrían librar la lucha definitiva.
Mientras preparaban el portal, apareció un extraño fantasma, perseguido por Jack Skellington, Sally, Jury, Sesshomaru, Mérida y Riku.
-Inuyasha: Sesshomaru.
-Sesshomaru: Ya suponía que tendría que volver a verte Inuyasha, aunque me desagrade.
El fantasma desapareció ante los ojos de todos, dejando tras de sí  a Dororo.
-Tamama: Dororo ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en el castillo?
-Dororo: Lamento comunicaros que no. Después de alojar a mi equipo en el castillo, tuve que marcharme para buscar a una persona. Desgraciadamente, no lo he logrado. Mas, pude saber de estas personas dispuestas a lograr nuestro mismo objetivo, y pensé llevarlos con vosotros para que nos ayudaran.
-Tamama: Me parece estupendo, cuantos más seamos mejor.
-Riku: Creo que deberíamos escucharles, si tienen los mismos intereses que nosotros, una unión hará más fácil la victoria.
-Doror: También he conocido a esta mujer, dice que conoce a Merlín y que nos ayudará. Me ha contado lo trágicamente sucedido a los reyes
 -Alasse: Encantada. Me llamo Alasse. Pertenezco a la familia de los elfos, al Sur del reino de las siete espadas. El nombre de mi reino procede de un antiguo ejército, los 7 espadachines de la luz. Yo pertenezco a la nueva generación, y he venido para buscar a los otros 6.
 -Kakashi: ¿Los 7 espadachines de la luz? Eran un ejército muy poderoso, anterior incluso a los ninjas. Decía, que unidos, poseían la capacidad de cambiar el mundo conocido.
Alasse: Sabed que os he protegido con mi espada. Es la única espada de luz original que aún existe. Puede controlar el poder mágico de otras espadas con su luz, además de copiarlo. La luz que ha envuelto la espada de Inuyasha he sido yo.
 -Inuyasha: Muchas gracias por habernos ayudado. Ahora debemos darnos prisa para luchar. Los demás deben estar esperándonos.
Giroro abrió el portal hacia el Inframundo. Poco a poco, todos los fueron pasando para dirigirse al lugar donde conocerían a sus compañeros. Mientras, Giroro, Dororo y Tamama rgresaban con Keroro al castillo para dirigir la misión.
 Los últimos en pasar fueron Taron y Helena, ya que Alasse les pidió que se quedaran un momento con ella.
-Alasse: Chico ¿Podrías decirme tu nombre?
-Taron: Me llamo Taron. Soy un porquero del reino de Prydain, y ella es la princesa Helena.
 -Alasse: El reino de Prydain... ¿Sabes? Me recuerdas mucho a alguien que conocí hace mucho tiempo.
-Taron: ¿En serio? Sí, un noble caballero. Uno de los más grandes guerreros que jamas haya existido. El dueño de la espada que ahora mismo llevas al cinto.
-Helena: ¿Conoció al anterior propietario de esta espada?
-Alasse: Sí, y me gustaría volver a verla, si no es molestia.
 Taron desenvainó su espada, la cual comenzó a brillar con fuerza. Alasse comprendió en seguida los sentimientos de la espada: aquel muchacho todavía no poseía la fuerza suficiente para saber utilizarla, pero con el tiempo, se convertiría en un espadachín muy superior a su antiguo dueño.
-Alasse: Déjame decirte algo sobre esta espada, Taron. Se trata de una de las 6 nuevas espadas de la luz que estoy buscando. Ella misma te ha elegido como dueño, lo que te convierte en uno de los nuevos 7 espadachines de la luz.

CONTINUARÁ

domingo, 13 de octubre de 2013

Dimensiones Malditas. Capítulo 22

CAPÍTULO 22: HECHIZO


Pasando el portal, Jim y los demás llegaron al castillo Disney, el cual era la base de la Alianza. Lilo y Stitch miraban atentos los magníficos jardines que rodeaban el palacio. Sin embargo, Jim Hawkins y Kim Possible sabían perfectamente que algo iba mal. Un aura malvada amenazaba todo el castillo. Temerosos de que hubiera ocurrido lo peor, se dirigieron velozmente a la sala del trono acompañados de sus amigos hawaianos. 
Desgraciadamente, al llegar a la sala del trono observaron que no había ni un alma. Aquella cargante aura era mucho más grande de lo que habían podido notar al pasar por el portal. Justo cuando la joven se disponía a abrir la puerta que abría el pasadizo hacia la piedra angular de luz, un destello mágico apareció de repente. Trayendo a Merlín, Rapunzel, Flynn, Lucy y Pascal. 
-Merlín: Parece que habéis llegado con nuestros nuevos visitantes. Y lo habéis hecho antes de lo previsto.
-Jim: Merlín, me temo que ya ha ocurrido lo que te temías.
-Merlín: Sí, ya lo suponía. Ese Akio aprovechó el momento en el que salí para buscar a esta chica.
 -Kim: Tendremos que buscar si queda algún supervivente.
-Lilo: ¿Superviviente? Kim ¿Qué está pasando?
-Merlín: Ahora no hay tiempo para explicaciones, acompañadme.
Merlín abrió la puerta que llevaba a la sala de la piedra angular de luz. En esta ocasión, la barrera de la sala permitió el paso a Merlín, Kim, Jim, Stitch y Rapunzel. Allí se encontraban los miembros del equipo Kururu.
-Merlín: Vaya, el equipo de la Alianza número 3. Me alegro de que estéis bien.
-Hércules: ¿Quién es usted?
-Merlín: Por favor, no temáis. Me llamo Merlín, y soy el mago más poderoso del mundo. Estoy de vuestra parte.
-Jasmine: ¿De nuestra parte? ¡¿Y por qué no estuvo aquí para ayudarnos hace sólo 10 minutos?!
-Rapunzel: Vino a buscarme. Me dijo que necesitaba mis cabellos para una misión.
-Simba: Bueno, me temo que da igual. Ese maldito Akio asesinó a los reyes y nos encerró aquí. Luego desapareció y se llevó a nuestros amigos.
-Merlín: Si os sirve de consuelo, tanto Mickey como Minnie eran conscientes de su destino. Pero consideraron que ayudaros a comprender la gravedad de la situación y ayudaros a prepararos para la batalla, era más importante que sus mismas vidas.
-Jim: Podéis confiar en Merlín. Kururu, Kim y yo estuvimos presentes cuando el rey aseguró que daría su vida por protegeros.
 Mientras hablaban, un ruido se escuchó desde el exterior de la sala.
-¿?: ¡Merlín! ¡Hemos llegado!
Se trataba del equipo Keroro
-Merlín: Por fin llegas Keroro, aunque como siempre, llegas un poco retrasado.
-Keroro: Tuvimos una distracción cuando Tuxedo Mask hizo que Sailor Jupiter cayera en el hechizo de la rosa negra.
Sailor Moon, Utena y las demás se dirigieron al salón del trono.
-Aladdín: Bienvenidas, me llamo Aladdín. Lamento este recibimiento, pero nuestra situación actual es bastante complicada.
-Merlín: Pero por suerte ahora nuestra suerte va a mejorar. Hemos reunido a dos equipos, y tenemos un medio muy efectivo para recuperar la fuerza perdida.
Merlín se dirigió a Sailor Moon, Usagi Tsukino.
-Merlín: Sailor Moon, necesito que nos hagas un favor.
-Usagi: Lo que sea ¿Qué necesita?
-Merlín (señalando a Rapunzel): El cabello de esta mujer tiene un poder que resultaría fundamental en esta lucha. Tienes que utilizar tu poder de princesa de la luna para liberar ese poder.
-Usagi: ¿Cómo voy a hacerlo? Todavía no controlo mis poderes.
-Merlín: Sólo deja que la varita te guíe.
Usagi se colocó detrás de Rapunzel y Flynn, el cual abrazaba a su esposa. La joven empezó a invocar el poder del cristal de plata
Sailor Moon: MOON HEALING SCALATION
De repente, el cabello de Rapunzel empezó a recuperar sus tonos dorados y sus desproporcianadas medidas. Pero había algo más: Tanto Rapunzel como su esposo estaban rejuveneciendo, recuperando su aspecto de cuando se conocieron.
-Rapunzel: ¡No puede ser! ¡Mi cabello ha vuelto!
La pareja estaba muy emocionada por ver los resultados de la joven guerrera.
-Lucy: ¡Estás guapísima mamá!
 -Rapunzel: ¡Gracias cariño! Eugenne, estás tan guapo como cuando nos conocimos.
-Flynn: Bueno, pero reconoce que cuando uno tiene mi encanto natural, sigue siendo atractivo por mucho tiempo que pase.
Mientras Rapunzel y Flynn recuperaban su anterior aspecto, Utena y Anthy también se habían convertido.
 -Utena: Realmente ha sido un gran espectáculo, pero tenemos que salir cuanto antes ¡Mientras nosotros estamos aquí, nuestros amigos continúan ahí fuera a merced de esos monstruos!
-Simba: Esta joven tiene razón ¡Se han llevado a mi esposa y a mis amigos! Es necesario que actuemos cuanto antes.
-Merlín: Comprendo vuestra inquietud, pero es necesario mantener la cabeza fría. Escuchadme, a partir de ahora, Sailor Moon ejercerá de líder de la Alianza. Es cierto que carece de experiencia militar, pero tiene el poder suficiente para luchar contra el mal, y tiene un corazón puro que podrá guiarnos a la victoria.
-Usagi: ¡¿Qué?! ¡Pero escuche señor Merlín! Yo no estoy capacitada para tal responsabilidad.
 -Merlín: Te garantizo que lo estarás, querida. Pero ahora no tenemos tiempo para discutir. Hay que salir de inmediato al Tártaro. Allí encontraremos a los demás miembros y podremos enfrentarnos a nuestros enemigos.
 Al poco rato, la Alianza estaba preparada para salir a luchar. Hércules, Pegaso, Aladdín, Jasmine, El Genio, Simba, Jim, Kim, Rapunzel, Sailor Moon, Sailor Mars, Sailor Venus, Utena, Anthy y Stitch se disponían a pelear.
 -Merlín: Tened cuidado, nosotros dirigiremos la misión desde aquí
-Sailor Mercury: ¡Tened cuidado, chicas!
-Sailor Moon: Gracias, Amy.
-Rapunzel: Eugenne, cuida de Lucy
-Flynn: Tranquila, lo haré. Y tú ten cuidado
-Lucy: ¡Buena suerte. mamá!
Tras despedirse, el equipo abrió un portal que llevaba directamente al Tártaro, sin saber lo que les esperaba, ni si sobrevivirían.

 Águila Roja y su compañero, Satur, exploraban un extraño bosque. Según los aldeanos, ese bosque estaba maldito, y quien se acercase, sufriría el ataque de unos monstruos terribles.
-Satur: ¿Amo, cree usted que veremos a esos seres?
-Águila Roja: Te lo he dicho miles de veces, Satur: los monstruos no existen. Probablemente los aldeanos verían cosas que no eran a causa del miedo.
 Mientras hablaban, un grupo de sincorazón apareció ante el héroe y su escudero.
-Satur: ¿Esto también es un producto del miedo? Porque me muero de miedo.
-Águila Roja: ¡Aparta, Satur!


Sin saber nada de aquellos seres, el enmascarado héroe empezó a luchar contra ellos, pero eran demasiados y él no sabía cómo enfrentarse a ellos.
 Justo cuando lo creía todo perdido, una espada empezó a moverse y eliminó a los tres monstruos que rodeaban al Águila. Después, con un ligero y elegante movimiento, cambió de dirección hacia el atemorizado Satur y destruyó con un simple movimiento a todos los sincorazón.
 Cuando por fin pudieron ver la cara del espadachín que había salvado sus vidas, descubrieron que tan solo era un muchacho que no alcanzaría los 20 años de edad. Pero no era sólo eso, aquel joven era muy extraño. Nunca habían visto a nadie con sus características físicas. Satur continuaba asustando, pensando que aquel chico era un espíritu del bosque que había matado a los monstruos para devorarlos personalmente. Por su parte, el Águila se presentó al muchacho.
-Águila Roja: Hola. Escucha, quería agradecerte que nos salvaras la vida. Me llamo...
-¿?: Ya se quién eres, el Águila Roja. Un héroe que protege al pueblo de las injusticias.
-Águila Roja: Así es ¿Y tú quién eres?
Mientras hablaban, otro grupo de sincorazón surgió del bosque para atacarles.
-¿?: Me temo que la presentación tendrá que esperar. Apártate un poco, por favor.
El misterioso joven se alejó de los despitados hombres. Al situarse en una distancia prudencial, miró fijamente a los sincorazón.
-¿?: ¿No sabéis que es de mala educación interrumpir una charla ajena?
Entonces, un extraño viento surgió de la espada del muchacho.
INVOCO EL PODER QUE LA FUERZA DE LA NATURALEZA LE OTORGA A MI ESPADA ¡DRAGON BLIZZARD!
 Por arte de magia, una fuerte ventisca surgió de aquella espada, barriendo a todos los sincorazón.
Tras calmarse un poco las cosas, los tres retomaron su conversación.
-Haku: Me llamo Haku. Soy un guerrero defensor de la naturaleza y discípulo de Merlín.
 -Sátur: Amo, no debe fiarse de él, ya ha visto el poder que tiene, seguro que es un espíritu maligno que querrá devorarnos.
-Águila Roja: Satur, acaba de salvarnos la vida ¿No te parece suficiente motivo para confiar en él?
-Haku: Escuchad, ya sé que mi presencia resulta sospechosa, pero tenéis que confiar en mí. Hay un ser malvado que quiere acabar con este mundo, tengo la misión de detenerle, y necesito vuestra ayuda.
 -Águila Roja: Está bien, te acompañaré.
-Satur: ¿Pero cómo puede decir eso?
-Águila Roja: Satur, yo confío en él. Y si dice la verdad, tengo que ayudarle.
Finalmente, Águila Roja y Haku fueron a buscar a ese enemigo.
-Águila Roja: ¿Cómo podremos encontrar a ese ser?
-Haku: Mi espada está vinculada al viento. No servirá de guía.
-Águila Roja: Una espada mágica, un chico de otra dimensión, y esas criaturas a las que llamas Sincorazón. En un sólo día todo lo que creía se ha desvanecido.
-Haku: Tu mundo carece de elementos mágicos. Es lógico que no creas en seres sobrenaturales, pero el universo está lleno de cosas que no podemos entender.
 Finalmente, llegaron a la zona del bosque que indicaba la espada de Haku. Ya había pasado la media noche, y el bosque era cada vez más sombrío, oscuro y aterrador.
 Pero nada se podía comparar con la figura que se mostraba ante Haku y el Águila.
-Ansem: Por fin has llegado, Haku. Veo que traes compañía.
-Haku: Ansem, llevaba un buen rato buscándote ¿De verdad creías que esos Sincorazón tuyos podrían hacerme el menor rasguño?
 -Ansem: Me imaginaba que saldrías con vida. Mis criaturas todavía son demasiado imperfectas, pero en cuanto absorba la energía de este mundo, estaré más cerca de crear un perfecto ejercito de Sincorazón que eliminarán a tu querida Alianza.
-Águila Roja: ¿Qué quieres decir con absorber la energía de este mundo? ¡Responde!
-Ansem: Con un hechizo muy especial que he perfeccionado.
-Haku: ¿Tú estás tonto? No me creo que hayas sido capaz de perfeccionar ese hechizo ¡Si lo desatas, ni siquiera tú tendrás la garantía de sobrevivir!
 -Ansem: ¡Calla! Yo no puedo morir tan fácilmente, ya que cuento con el poder de la esfera de los 4 espíritus.
-Ansem (pensando): Además, yo no soy más que un no-muerto resucitado gracias al asqueroso poder del Edo-Tensei. Hace mucho que sufro los efectos de ese hechizo en mis carnes.
 -Águila Roja: Haku, ¿Qué pretende hacer este hombre?
-Haku: No hay tiempo para explicarlo ¡Tenemos que eliminarle antes de que desate el hechizo o....!
Pero ya era demasiado tarde, Ansem había empezado a invocar el hechizo ¡El desastre era inevitable!
 Ansem: AQUELLOS QUE OS MOVÉIS POR EL FLUJO DEL TIEMPO. DESVANECÉOS EN EL VACÍO DE LA ILUSIÓN....
 Entonces, empezó a sonar una voz, era Satur. El escudero había decidido seguir a su amo para acompañarlo y ayudarlo, aunque en esta ocasión nada podría hacer.
-Águila Roja: ¡Satur, aléjate!
-Haku: ¡Mierda!
-Ansem: HECHIZO DE PAZ Y SERENIDAD
 Al terminar de formular el conjuro, una extraña luz empezó a rodearlo todo. Según donde impactaba la luz, todo perdía el color, y lo que antes se movía, se congelaba. Incluso el pobre Satur acabó siendo víctima del hechizo.
-Águila Roja: ¿Qué es esto?
-Haku: Es el hechizo de paz y serenidad. Hace que se detenga el tiempo.
-Águila Roja: ¿Cómo podemos pararlo?
-Haku: No lo podemos parar. La única opción que tenemos que tenemos de salvarnos es que te pongas esto ¡Deprisa!
Haku le enseñó al Águila un objeto extraño. No sabía bien lo que era, pero siguiendo las instrucciones de su nuevo compañero, se lo puso. Un segundo después, el hechizo llegó a ellos.

 CONTINUARÁ